Alpatláhuac, humildemente soy.
No soy mágico, tampoco una ilusión.
Yo no nací hoy, ni tampoco ayer.
Siempre he estado presente,
soy esencia, soy pasión,
soy cultura, belleza y mucha tradición.
No soy magia, soy bendición,
porque bendita es mi tierra
y bendita la diversidad de mi gente.
Gente humilde, tenaz y valiente.
que a diario lucha incansablemente.
A la par, mujeres y hombres,
cultivando su hogar y sus campos,
para afrontar el presente y también el futuro.
Muchos conocimientos y nuevos valores
son inculcados a nuevas generaciones.
Soy cuna, albergue y refugio,
de personas sanas y honestas,
que sobre mi regazo las protejo
y por el buen camino las guío.
gente que nació, fundó y trabajó.
Gente que llegó y aportó.
Pero también hay espinas,
como espinas hay en los rosales,
pero resalta el aroma y la belleza,
como el agridulce en los paladares.
Extraño a mi gente que se fue de mi lado
para buscar el sueño dorado.
Admiro su valor y coraje.
Y siempre lo llevo presente, sudor,
lágrimas, sonrisas y tropiezos,
esquivando fronteras.
y algunos enfrentando a la muerte.
Alpatláhuac, Alpatláhuac, humildemente soy.
Y en profesionales confío mi esencia.
No me defrauden, no me dejen caer.
Siempre fértil, siempre verde, así
como la hermosa cascada que nos representa.
Así, siempre quiero ser.
Hermoso pueblo de Alpatláhuac




